domingo, 20 de diciembre de 2009

Te necesito junto a mí

Me es imposible olvidarte. Olvidar cada parte de ti, cada centímetro de tu piel. Se me hace imposible olvidar tus caricias, no sentirte rozar mi piel cuando te imagino conmigo, no recordar el perfume de tu piel, no estremecerme cuando pienso en ti. No puedo olvidar tus palabras, las que me dedicabas en un susurro lento, suave, despacio, mientras acomodabas suave y dulcemente tus brazos alrededor de mi cintura. No logro olvidar el sabor dulce de tus labios, que me invade cuando recuerdo tus besos; ni el cosquilleo que sentía cada vez, que tu barba recién afeitada, rozaba mi piel. Ni puedo sacar de mi mente, tus miradas, ¡de qué manera me engañaban! o, tal era yo, que confundía lo que no debía -y no por no deber, sino porque estaban sobreentendidas-.No puedo olvidarte.Y algo me dice, que tampoco debo.No puedo olvidarte, y está más que claro, que vivo para extrañarte: te necesito. Y a veces no sé, si es por necesidad o por hábito. A veces, sólo sé que te necesito. No soy nada, sin tu voz, sin tus abrazos, sin tu cuerpo, sin tus miradas y más que nada: sin ti. Me siento vacía, cuando no estás. Estoy vacía de ti. Y me siento sola, la nada misma de una ciudad tan inmensamente poblada: la sombra.No logro vivir sin ti. No quiero. Siento que jamás podría. No puedo olvidarte. Ni quiero aprender a hacerlo. No sería capaz de convivir eternamente con tu recuerdo y quedarme sólo con eso. No.Te extraño y mis pensamientos nadan en un mar de profundas aguas calmas de promesas rotas, por un océano lleno de vacíos sueños perdidos, olvidados. Te extraño. Si supieras cuánto te necesito, a veces. Es más de lo que podrías, alguna vez, imaginar. Me duele mucho que no estés. Es tanta mi necesidad de ti, es inmensa y tampoco cabe en mí, a veces, hasta desborda. Si me vieras llorar por las noches... tal vez entiendas. Esperaba que entendieses que eres algo más para mí. Esperaba que entendieses que por ti, yo podría morirme, desgarrarme, partirme, olvidarme, dormirme y ya no despertarme.Quisiera saber qué es de tu vida ahora, cuán lejos de mí estás o si todavía sigues en la ciudad; si aún piensas en nosotros, o al menos, en mí. Quisiera saber si aún recuerdas cuánto te amé, cuánto te necesité. Si aún recuerdas que eras mi todo.

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